Mostrando entradas con la etiqueta MASONES ARGENTINOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MASONES ARGENTINOS. Mostrar todas las entradas

jueves, 6 de septiembre de 2018

QH JOSÉ DE SAN MARTÍN


La participación de José de San Martín en la masonería de su tiempo resulta ser un aspecto sumamente importante de su personalidad política. Desde 1808, fecha de su inicio a la logia Integridad, en Cádiz, hasta su muerte en el año 1850, toda la biografía de San Martín está marcado por su participación en diferentes logias. En Cádiz fue iniciado masón, como ya se dijo antes en la logia Integridad, cuyo VM.: era el general Francisco Maria Solano, Marques del Socorro. Luego, también en Cádiz, se une a la logia Caballeros Racionales N°3, logia donde recibe el grado de Maestro Masón en fecha 06 de mayo de 1808. Después de un breve paso por Sevilla, San Martín se estableció en la ciudad de Londres durante un periodo de cuatro meses donde participó de la fundación de la logia Caballeros Racionales N°7, junto al Conde de Fife, una de las figuras principales de la masonería Londinense, acordaron los detalles de su viaje a Buenos Aires, destino al cual arribó a bordo de la fragata George Canning junto con los QQHH Alvear, Zapiola, Holmberg, Chilabert y varios otros. 
Ya en Buenos Aires el libertador se reunió con el VM.: de la logia Independencia, Julián Alvarez, y con su ayuda se fundó la logia Lautaro, logia de la cual fue primer VM.: Alvear. La siguiente logia que constituyó fue la logia Lautaro de Córdoba, cuya acta de fundación data del día 24 de mayo de 1814, pasados cinco meses de esto, ya asentado en la ciudad de Mendoza, como Intendente de Cuyo, fundó la logia Lautaro de Mendoza, en el año 1816 el entonces Director Supremo, Juan Martín de Pueyrredón, nombró a San Martín jefe del Ejercito de los Andes, en ese contexto El Libertador fundó la logia del Ejercito de Buenos Aires, en la que fue designado VM:. El parte de la victoria en Chacabuco lleva su firma y la rubrica que San Martín utilizaba, en esa época, en los documentos masónicos. 

Ya en el Perú, donde fue declarado Protector, fundó la logia Paz y Perfecta Union en el valle de Lima, que aun en la actualidad lleva el N°1 de la Gran Logia del Perú, tiempo después El Libertador programó el encuentro con su hermano masón Simon Bolivar, en cuyos preparativos participó la logia Estrella de Guayaquil. Luego de esto, declinó el mando supremo y, tras una muy breve estadía en Mendoza, embarcó con destino a Londres el día 10 de febrero de 1824. En Europa se reencontró con el conde de Fife, pasó un tiempo en Escocia, lugar donde concurrió a las tenidas de las logias San Andrés N°59 y San Juan Operativo N°92, pasando luego a la ciudad de Bruselas, donde participó de la logia La Perfecta Amistad, logia esta que mandó a acuñar una medalla de plata en su homenaje, obra del QH Henri Simon, medalla en la cual se muestra un San Martín ubicado de perfil. 

Al radicarse definitivamente en Francia, se reencontró con Alejandro Aguado, Marqués de las Marismas del Guadalquivir, junto a quien asistió a las tenidas de la logia de Ivry, cuyo VM:., era el doctor Rayer, medico personal de Aguado. 

La militancia masónica de San Martín no fue un entretenimiento, una manera elegante de distraer sus horas al estilo ocioso, todo lo contrario. Para El Libertador, la masonería fue una vocación ideológica y una herramienta política para llevar a cabo sus ideales de libertad. San Martín no inventa nada. La revolución americana, desde Estados Unidos al Río de la Plata, es imposible entenderla al margen de la masonería. La Revolución Francesa no se concibe sin los masones. La modernidad como tal tiene como actores privilegiados a los masones. Nuestra historia nacional, sus principales protagonistas a lo largo del siglo XIX y las primeras décadas del veinte son masones. Algo parecido ocurre en Chile, Brasil y, por supuesto, Uruguay. Es imposible entender la modernidad sin el componente cultural y político de la masonería. 

No existe biografía pública o privada de San Martín sin este reconocimiento ideológico. Masones fueron sus amigos mas íntimos, masones fueron los principales oficiales de su ejército y masones fueron sus compañeros de militancia política. Las máximas para su hija tienen el tono ineludible de la retórica masónica; su testamento utiliza los términos clásicos de los masones de su tiempo. Su proverbial reserva, el secreto con el que rodeaba sus actos, la discreción de sus declaraciones, corresponden a la clásica disciplina personal de los masones. Desconocer esta relación de San Martín resulta entonces una torpeza o algo peor. En todos los casos, ninguna de las consideraciones que se hagan en ese sentido alcanzan a ocultar lo evidente. San Martín, como la inmensa mayoría de los guerreros de la Independencia, fue masón al igual que sus pares Miranda, Bolívar, Alvear, O’Higgins, Guido, Belgrano, Moreno y muchos nombre mas, discutir hoy si San Martín fue o no masón puede parecer un debate menor, pero desde el punto de vista histórico no lo es. El Padre de la patria tiene demasiado prestigio como para desinteresarse de su ideología. 

Como ya es de público dominio, San Martín no siempre disfrutó de esa honra. Tuvieron que pasar muchos años y circular bastantes libros, para que los argentinos decidieran otorgarle la condición de Héroe Máximo de la Nación. En el tiempo donde San Martín se fue de la Argentina, en el año de 1824 estaba muy lejos de ser el héroe que todos conocemos. Entonces no solo era criticado, sino que amplios sectores de la élite porteña lo aborrecían. Cuando fallece El Libertador en 1850, la información que llega a Buenos Aires fue apenas una noticia. En el año de 1855 la logia Union del Plata de Buenos Aires designó a los QQHH Domingo Faustino Sarmiento y Santiago R. Albarracín para gestionar una estatua que recordara la memoria del Libertador de Argentina, Chile y Perú, esta obra fue realizada por el escultor francés Luis Jose Daumas, y es una replica de la original que fue inaugurada en 1860 por el gobierno municipal de Santiago de Chile, ambas estatuas son casi idénticas, la diferencia radica en que la estatua de Chile tiene la cola del caballo como tercer punto de apoyo en el suelo por precaución ante los sismos trasandinos, en la estatua Argentina la cola del corcel luce espléndidamente desplegada. La ceremonia de inauguración se llevó a cabo el día 13 de julio de 1862, acto en el cual hicieron uso de la palabra los masones Bartolomé Mitre, el general Enrique Martínez, Tomas Guido, amigo intimo del prócer y el general Lucio Mansilla, comandante de la Guardia de Veteranos. 

Inmediatamente la masonería argentina comienza las gestiones para la repatriación de los restos de Jose de San Martín, el proyecto legislativo fue aprobado, pero, como el país se encontraba luchando en la Guerra del Paraguay, el traslado se postergó hasta el año 1880, cuando a principios de 1880 sus restos llegan a la Argentina, a bordo del Vapor Villarino, su prestigio había crecido, pero todavía no era absoluto. El obispo de Buenos Aires, por lo tanto, opone obstáculos teológicos para que sus restos descansen en la catedral, argumentando, sobre todo, su militancia masónica. Luego de numerosas consultas y reuniones, la iglesia aceptó la construcción de un mausoleo junto a la catedral, en el ala derecha, Nuestra Señora de La Paz, pero fuera del cuadrilátero sagrado, colocando el ataúd en 45 grados, hacia abajo, con la premisa de que los fallecidos fuera del seno de la iglesia van al infierno, lugar este que se encuentra en las entrañas de la tierra, veinte años después, las autoridades eclesiásticas comenzaron a rendir homenaje al Padre de la Patria. Ademas del Libertador en ese mismo mausoleo descansan los restos de Las Heras, Guido y el soldado desconocido. 

¿Será para tanto esa cuestión? Lo es. Un masón no puede ser recibido en tierra consagrada. Si bien el Papa condenará a la masonería oficialmente recién en el año de 1884, la condena de las autoridades eclesiásticas existía de hecho desde mucho antes. “En esta iglesia no entran perros ni masones”, era una leyenda que presidía la entrada de muchos templos católicos. 

La relación de San Martín con las logias inglesas dieron lugar a imputaciones acerca de su sometimiento a la diplomacia británica. Lo mismo se dijo de Miranda y Bolívar. Reducir la actividad de San Martín a la de un agente secreto de los ingleses, es tan falso como desconocer sus compromisos con las logias masónicas de su tiempo, el instrumento político operativo para llevar adelante los planes de emancipación. Por más que a ciertos nacionalistas el tema les moleste, a fines del siglo XVIII y a principios del XIX no se podía hacer política al margen de Gran Bretaña o desconociendo la gravitación e influencia de la Rubia Albión. 

En aquellos tiempos, como ahora, los hermanos de una logia están comprometidos a actuar de común acuerdo. Todos se comprometen a que las principales iniciativas políticas se decidan en el interior de la Logia, y todos los integrantes están obligados por juramento masónico a hacerlas cumplir. Los funcionarios políticos saben que toda decisión trascendente debe tomarse consultando previamente a la Logia. Así pensada la Logia, es como una suerte de partido secreto, centro de poder intelectual, moral y operativo que funciona en las sombras y decide sobre las cuestiones del poder, “obrando con honor y procediendo con justicia”. 

Se dice que la Logia Lautaro no era masónica porque no estaba reconocida por la Logia de Londres. Para 1813 y en las condiciones de las guerras emancipadoras, ésta no era una condición excluyente. Su funcionamiento, su reglamentación interna, su carácter secreto y discreto se corresponde con la preceptiva masónica. Como en la célebre fábula del león, San Martín se portaba como un masón, se juntaba con masones, hablaba como un masón, se vestía como un masón, a cada lugar que iba se relacionaba con alguna logia pero, según los católicos integristas, no era masón. 

Aquí en nuestra Argentina, en Chile, en Perú, en Londres, en Escocia, en Bélgica y luego en París, San Martín se mantuvo siempre leal a disciplina interior, sus Máximas, escritas para su hija y su testamento, revelan la cultura masónica de alguien a quien muy bien se lo podría definir, en relación con su fe, como deísta. Es decir, alguien que cree en la existencia de un ser superior, que no niega a Jesús, a quien reivindica como el filósofo de Nazareth, pero considera que el principal atributo que Dios - el Gran arquitecto del universo - nos ha dado es la libertad, en el máximo sentido de la palabra; y particularmente, la libertad de pensamiento, esa libertad de pensamiento que El Libertador Don Jose de San Martín ejerció durante toda su vida en su condición de hombre libre.

Imagen: https://lopmer.wordpress.com/2011/10/26/monumentos-de-san-martin/

miércoles, 28 de septiembre de 2016

MASONES CÉLEBRES: NO SOY DE AQUÍ NI SOY DE ALLÁ

Facundo Cabral


Nació el 22 de mayo de 1937 en La Plata, Provincia de Buenos Aires. 

Sus primeros años los pasó en Berisso, localidad adyacente a La Plata. 

Posteriormente, la madre de Cabral y sus hijos emigraron hacia Tierra del Fuego, al sur de Argentina. A la edad de 9 años, escapó del hogar y estuvo desaparecido cuatro meses. 

Su propósito inicial era llegar hasta Buenos Aires para conocer al entonces presidente argentino Juan Domingo Perón, ya que tenía la referencia de que el mandatario “le daba trabajo a los pobres”. Después de una larga travesía, transportado por diferentes personas, al llegar a la ciudad capital, un vendedor le dio la dirección de la Casa Rosada y al día siguiente Facundo Cabral, siendo apenas un niño, logró burlar el cerco policial alrededor del mandatario y su esposa, Eva Duarte y conversó con ambos. 

Cabral cuenta que gracias a un vagabundo conoció la religión, aunque siempre se declaró librepensador. Poco después, se iniciaría como guitarrista, cantante y compositor profesional. 

En 1970, grabó “No soy de aquí, ni soy de allá”, pieza que tuvo gran éxito y por la cual empezó a ser conocido en todo el mundo, siendo grabada en nueve idiomas y cantada por artistas de la talla de Alberto Cortez, Julio Iglesias, Pedro Vargas y Neil Diamond, entre otros. 

Imprimió a su vida un rumbo espiritual de observación constante a todo lo que le ocurría, como cantautor tomó el rumbo de la crítica social, sin abandonar su habitual sentido del humor. Se le ha llegado a identificar con el anarquismo, aunque nunca tuvo una participación militante. 

En 1976, justo al inicio de la Dictadura de Videla, el ya reconocido cantautor de protesta tuvo que salir del país, recibiendo asilo político en México, donde continuó componiendo y haciendo presentaciones, iniciando desde entonces su ininterrumpida etapa de giras internacionales, llegando a presentarse en 159 países. 

Iniciado en la Masonería, procedente de la R.L.S Espíritu Libre Nº 31, fue acogido por la masonería mexicana, trabajando en distintas logias masónicas de este país. Se cuenta que con frecuencia se le veía en la cafetería de la Gran Logia Valle de México, que en ese tiempo se encontraba en la planta alta del edificio sede de las calles de Sadi Carnot No.75. En ese tiempo realizó diversos conciertos en pro de actividades sociales y asistenciales. 

En 1984, al término de la dictadura, regresó a la Argentina como un artista consagrado y ofreció un recital en el Teatro Luna Park, continuando una gira interminable de presentaciones a nivel mundial. 

Pasó a decorar el Oriente Eterno el 9 de julio de 2011 en la ciudad de Guatemala.

Fuente: http://www.fenixnews.com
/http://frasesoimagenes.com/

MASONES CÉLEBRES: LITERATURA Y ESOTERISMO

Leopoldo Lugones


Admitido como uno de los grandes poetas del mundo hispano parlante, elogiado por Jorge Luis Borges y llamado por Rubén Darío "la nota más vibrante de la poesía argentina", Leopoldo Lugones es una figura de la literatura argentina sobre quien mucho se ha dicho y polemizado. Empero, hay un Lugones secreto y desconocido que es al que aquí queremos referirnos.

Pocos conocen que el autor de La Guerra Gaucha mostró gran interés por el espiritismo, el esoterismo, la radiestesia, la quirología, la homeopatía, y la incipiente parapsicología, también conocida entonces como metapsíquica. Fruto de ello fue su libro Las Fuerzas Extrañas (1906), conjunto de escritos entre el cuento y el ensayo donde se centra en lo fantástico, lo oculto, lo misterioso.

Fue seguidor de la Teosofía creada por Elena Petrovna Blavatsky, que llevó desde la India hasta Londres a Jiddú Krishnamurti, atribuyéndole dotes de mesías. Al respecto, Ricardo Piglia afirma que el espiritismo fue la única visión del mundo a la que Lugones fue siempre fiel. 

El mundo de lo iniciático; esto es de la tradición hermética que aspira a que el hombre obtenga los beneficios perdidos tras la Caída pero que le fueron comunes en los tiempos primordiales, fue otro de sus temas de interés *. 

"Leopoldo Lugones tuvo intensa actividad masónica. Fue iniciado en la Masonería Argentina el 13 de noviembre de 1899 en la Logia Libertad Rivadavia N° 51. 

Obtuvo el grado de maestro el 10 de abril de 1900. El 1 de octubre de 1902 se incorporó a la Logia Confraternidad Argentina N° 2.

De 1905 a 1906 fue Gran Primer Vigilante; esto es, vicepresidente segundo de la Orden. De 1906 a 1907 fue Pro Gran Maestre. A partir del 8 de marzo de 1906 formó parte – en calidad de miembro activo – del Supremo Consejo del Grado 33 para la República Argentina. Tras el derrocamiento de Hipólito Irigoyen (lo que fue apoyado por Lugones) quien también era Hermano Masón, el escritor se alejó de la Orden. 
El 18 de febrero de 1938 se quita la vida en un recreo del Delta de Tigre, llamado El Tropezón, al ingerir una mezcla fatal de whisky y cianuro. La frustración política, como causa de su decisión de suicidio, ha sido siempre la versión más difundida. Empero, publicaciones recientes en bibliografía argentina, han echado otra luz. Lugones estuvo muy enamorado de una muchacha que conoció en una de sus conferencias en la Facultad de Filosofía y Letras. Mantuvo con ella una relación sentimental y apasionada. Descubierto y presionado por su hijo, debió abandonarla. Esto lo habría precipitado en un declive depresivo que acabaría así con su vida.

Sus descendientes no han escapado a este sino trágico. Su hijo Leopoldo Lugones (h), comúnmente llamado Polo, se suicidó en 1971. Su nieta, Susana Piri Lugones, fue detenida y desaparecida en diciembre de 1978 por la dictadura cívica-militar desde 1976 hasta 1983. Tuvo otra nieta, Carmen, a quien llamaba Babú. Uno de los hijos de Pirí, Alejandro, se suicidó, al igual que su bisabuelo, en Tigre. Esto conforma un destino familiar trágico, curiosamente muy parecido al de la estirpe de Horacio Quiroga, amigo y admirador de Leopoldo Lugones.

Durante décadas su féretro permaneció en una tumba del cementerio de la recoleta sin placa ni identificación alguna, tal como él lo había solicitado. Recién en 1994, por iniciativa del entonces Secretario de Cultura de la Nación el poeta José María Castiñeira de Dios en conjunto con la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) el catafalco fue retirado del anónimo reposo y llevado a Villa de María de Río Seco su ciudad natal en Córdoba.


FUENTES:

http://rey-salomon.blogspot.com.ar/2009/02/leopoldo-lugones-secreto-y-desconocido.html
*Por Antonio Las Heras - Para LA GACETA - Buenos Aires - nota/343597
wikipedia.org

martes, 27 de septiembre de 2016

MASONES CÉLEBRES: Masones salteños

Joaquín Castellanos



Nació en Salta el 21 de abril de 1861. En su adolescencia obtuvo premios literarios y a los diecisiete años publicó "La Leyenda Argentina", cuyo éxito literario lo incorporó al campo de las letras donde fue uno de sus primeros miembros al crearse la Academia Argentina de Letras. 

Su obra poética, sus estudios filosóficos y literarios, su labor histórica como “Güemes ante la Historia”, le han conquistado justa nombradía. Sin embargo su texto más celebrado fue sin dudas "El Borracho" que se publica en 1887. 


Su producción se completa con las siguientes obras: Ojeadas literarias 1886, El borracho 1887, Cuestiones de Derecho Público, Labor dispersa 1909, El limbo 1914, Acción y pensamiento 1917, Marcas a fuego 1922, El temulento 1923, Guemes ante la historia 1926 y Poemas viejos y nuevos 1926. 

En 1880 se estableció en Buenos Aires para comenzar su carrera en la política. Actuó en el movimiento de 1893, formando parte de la Convención que diera vida institucional a la Unión Cívica Radical. 

Fue Diputado en la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires durante tres períodos consecutivos. 

En 1896 se doctoró en Derecho. A pedido del Gobernador de Buenos Aires -Dr. Bernardo de Irigoyen- ocupó, en 1898, la cartera de Gobierno. En 1900 fue designado catedrático de la Universidad Nacional de La Plata. 

Ocho años después regresó a Salta para reorganizar el Partido Radical. 

Fue Gobernador de la provincia entre 1919 y 1921. Fundó la Biblioteca "Victorino de la Plaza" y creó la Escuela de Manualidades que hoy lleva su nombre. También fue distinguido e incorporado como Miembro de la Academia Argentina de Letras. 

Iniciado en la Logia Obediencia a la Ley Nº 13 el 16/771869, propuesto por el Dr. Nicasio Sánchez Oroño, actuó en diversas logias del interior y, a partir del 15/9/1904 estuvo reincorporado a su Logia Madre. El 24/10/1922 se afilió a la Logia Rivadavia Nº 364. El 16/10/1922 se le otorgó el grado 33º del escosismo.- 

Pasó a decorar el oriente eterno el 28 de setiembre de 1932. 

www.portaldesalta.gov
Lappas, Alcibiades - La masonería a través de sus hombres.

Masones Argentinos: Presidentes


Hipólito Yrigoyen Alem



A propuesta de su tío Leandro N. Alem (masón) al igual que su hermano carnal Martín (también masón), es iniciado el 15 de marzo de 1882 en la Logia Docente de la ciudad de Bs. As.
En su solicitud de admisión declaró ser católico y de profesión estudiante, con 26 años de edad y de estado civil soltero.
Varios autores sostienen que era ferviente partidario de las doctrinas del filósofo alemán Carlos Cristian Federico KRAUSE (1781-1832, masón), quien señalaba a la Masonería como la Institución por excelencia donde pueden germinar, bajo un principio deísta, un orden universal de paz y prosperidad.
Después de la muerte de Alem no tuvo intensa actividad masónica.
En cambio hay varias constancias de haber solicitado la intervención de la Masonería para delicados asuntos de Estado.
El 03-09-1929 suscribe un decreto anulando la personería jurídica a la Masonería Argentina.
Puesto en antecedentes y verificado que había sido sorprendido en su buena fé por subordinados inescrupulosos, por un nuevo decreto de fecha 26-11-1929 restituyó la personería.
Derrotero

Juan Hipólito del Sagrado Corazón de Jesús Yrigoyen Alem, nació el 12 de julio de 1852 y falleció el 3 de julio de 1933. Fue hijo de Martín Yrigoyen y de Marcelina Alem. Se crió en el suburbio de Balvanera, cuidad de Buenos Aires. Siguiendo a su tío, Leandro N. Alem, comienzan su vida política como miembros del Partido Autonomista, conducido por Adolfo Alsina (masón).

Un partido de base popular enfrentado al Partido Nacional de Bartolomé Mitre (masón).
En 1872, cuando Alem es elegido diputado provincial, Hipólito Yrigoyen, con 20 años, fue nombrado gracias a la influencia de su tío, Comisario (Policía) de Balvanera.
En 1877 Alem e Yrigoyen se enfrentan con el sector oficial del Partido Autonomista, llevando como candidato propio a Aristóbulo del Valle (masón) y sosteniendo una actitud de intransigente oposición a los acuerdos entre dirigentes.
El enfrentamiento interno termina con la exoneración de Yrigoyen. Al año siguiente Yrigoyen es elegido diputado provincial por el Partido Republicano, pero muerto Alsina, retorna al autonomismo.
Al federalizarse Buenos Aires y frente a la llegada de Julio A. Roca (masón) a la presidencia, Alem abandona la política, en tanto que Yrigoyen acepta la federalización y resulta elegido diputado nacional por el ahora reorganizado Partido Autonomista Nacional en 1880, siguiendo a Roca.
Dos años más tarde, desencantado de Roca, abandona la política. Para 1882, había finalizado las materias teóricas de la carrera de Abogacía en la Universidad de Buenos Aires.
Con 30 años, había comenzado a trabajar como profesor de Historia Argentina, Instrucción Cívica y Filosofía en el Colegio Normal de Maestras, designado por Sarmiento (masón), y que seguía viviendo en la casa de su tío.
En ese momento descubre el pensamiento filosófico de Krause (masón), a través de los krausistas españoles: Ahrens y Giner de los Ríos, que influirán considerablemente en sus ideologías.
En 1883 emprende su negocio propio dedicándose enteramente a la invernada de vacunos. Compró tres estancias y logró hacer una verdadera fortuna de varios millones de pesos que fueron utilizados casi completamente en la actividad política.
En 1889 entabla una profunda amistad con Carlos Pelegrini y Roque Sáenz Peña. (ambos masones)

La lucha armada (1890-1912)
Participó activamente en la Revolución de 1890 y en la de 1893. En esta última organizó, condujo y financió un ejército radical de 8.000 hombres.
Fue uno de los fundadores, siguiendo a su tío y a Aristóbulo del Valle, tanto de la Unión Cívica como de la Unión Cívica Radical .
Tras el suicidio de su tío Leandro Alem y la muerte de Aristóbulo del Valle (1886), Hipólito Yrigoyen, profundamente en desacuerdo con la orientación acuerdista que le impone Bernardo de Irigoyen (masón), disuelve el Comité de la UCR de la provincia de Buenos Aires, debido a lo cual el partido radical dejó prácticamente de existir.
En 1903 Yrigoyen comienza a reorganizar la UCR y financia las campañas políticas con su propio dinero, como la Revolución de 1905, que fracasa.
Sin embargo, el miedo a un nuevo levantamiento armado de Yrigoyen, lleva a su amigo y presidente de la Nación, Roque Sáenz Peña (masón), a sancionar la Ley del Voto Secreto en 1912, más conocida como Ley Sáenz Peña, que lo llevará a la presidencia en 1916.

Primera presidencia de Yrigoyen (1916-1922)


El impulso inicial de la conquista de los derechos democráticos se ve frenado al no controlar el Senado y la gobernación de muchas provincias. Yrigoyen recurre a la intervención federal, ahondando el enfrentamiento con los sectores conservadores.
En lo económico, el gobierno de Yrigoyen se caracterizó por su "Plan de Tierra y Petróleo", en el que el Estado se reserva un rol de intervención decisivo.
La decisión más destacada y de la cual el radicalismo habría de hacer una bandera, fue la creación en 1922 de la empresa estatal petrolera Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), que en el futuro sería la más grande del país con 50.000 empleados, designando al General Enrique Mosconi al frente de la misma y abriendo toda una línea de políticas económicas nacionalistas.
También se llevan a cabo una serie de leyes de arrendamientos rurales para proteger a los colonos y chacareros frente a los grandes propietarios de tierra.
Se reorganiza el Banco Hipotecario Nacional para que apoye crediticiamente a los pequeños propietarios rurales.
En 1918, por primera vez, el Estado interviene como vendedor único de la cosecha de cereales al exterior.
Adicionalmente, se crea la Marina Mercante Nacional.
En cuanto a la educación, estalla en Córdoba el movimiento de Reforma Universitaria de 1918.
Yrigoyen apoya los reclamos de autonomía universitaria y aprueba los primeros estatutos reformistas.
La política internacional de Yrigoyen fue motivo de fuertes discusiones, incluso en el seno del radicalismo.

Segundo gobierno de Hipólito Yrigoyen (1928-1930)
Hipólito Yrigoyen asumió por segunda vez en 1928.
En 1929 se produce la Gran Depresión mundial. El radicalismo con Yrigoyen no supo responder a la crisis.
El historiador radical Félix Luna dice :"La quiebra del ímpetu liberador del gobierno radical se debió fundamentalmente a la quiebra del radicalismo mismo".
El gobierno de Yrigoyen fue muy criticado por las intervenciones federales que dispuso y una serie de asesinatos políticos nunca resueltos adecuadamente.
Yrigoyen intervino las provincias de Mendoza y San Juan, gobernadas por opositores (el lencinismo en la primera y el bloquismo de los Cantoni en la segunda). El 10 de noviembre de 1929 fue asesinado el senador opositor mendocino Carlos Washington Lencinas por un grupo yrigoyenista.
Lógicamente se acusó a Yrigoyen de haberlo ordenado .
El crimen causó estupor en el país. Un mes después hubo un atentado anarquista contra Yrigoyen .
El año 1930 se inició con el asesinato del abogado bloquista Manuel Ignacio Castellano en San Juan. El 2 de marzo se realizan las elecciones parlamentarias y la Unión Cívica Radical pierde estrepitosamente en la Ciudad de Buenos Aires, donde el Partido Socialista Independiente obtiene 100.000 votos, seguidos del Partido Socialista original con 84.000, superando por mil votos a los radicales.
En plena crisis económica y política, cuando aún faltaban cuatro años para las elecciones presidenciales, la debilidad del gobierno de Yrigoyen se hizo crítica.


El 6 de setiembre de 1930 el general José Félix Uriburu derrocó al gobierno constitucional, iniciando una serie de golpes de estados que se extenderán hasta 1980, interrumpiendo todas los gobiernos surgidos del voto popular.
Después de su derrocamiento, Yrigoyen es detenido y confinado reiteradamente a la Isla Martín García.

Pasó a decorar el oriente eterno el día 3 de julio de 1933 en Buenos Aires, fue acompañado a su última morada por una de las manifestaciones más masivas y sorpresivas de la historia argentina.

Predecesor:
Marcelo Torcuato de Alvear
Segunda presidencia de Yrigoyen
1928-1930
Sucesor:
José Félix Uriburu