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lunes, 25 de febrero de 2019

SER O NO SER, ESA ES LA DUALIDAD


El día de hoy, vengo a hablarles acerca de la dualidad. La dualidad se define como la condición de reunir dos caracteres distintos en una misma persona o cosa; químicamente es la propiedad que tienen algunos cuerpos de cristalizar según los casos en dos figuras geométricas diferentes.

En un principio interpreté la dualidad como el complemento entre dos elementos, me remití entonces a la concepción de la vida misma, cromosomas x, cromosomas y, madre y padre, cuerpo y espíritu; vinieron a mi mente ideas como, el día y la noche, el bien y el mal, la luz y la oscuridad, el yin y el yang, cielo y tierra.

Luego entendí que para la masonería el significado de dualidad es mucho más complejo, mucho mas profundo, difícil de explicar como el iniciado que soy. Desde lo conceptual fuimos dotados para explorar el mundo, con dos ojos, dos oídos, dos hemisferios cerebrales como instrumentos de nuestra inteligencia, y con dos manos, dos pies como instrumentos de nuestra voluntad. Como nuestras ideas y percepciones ordinarias se basan en lo que vemos y oímos, consecuentemente nuestra visión sobre las cosas, sobre el mundo, sobre el universo, nos llevan a una inevitable dualidad, la confusión entre lo absoluto y lo relativo, lo material y lo espiritual, podríamos decir la mística simbolizada por el árbol del bien y el mal.

Buscando algunas respuestas sobre el concepto de dualidad, me sumergí en el cuadro de aprendiz masón y la encontré representada a lo largo y ancho de tan magnífica imagen. Ya en su base podemos observar un piso ajedrezado, cuadros blancos y negros, una representación cósmica del dualismo masón, materia y espíritu, luz y oscuridad, conciencia e inconsciencia; pensé entonces en la armonía que debe reinar en las logias masónicas y en nuestra vida misma, sin importar las ideas que nos moldean, ni las diferencias con las ideas de los distintos hermanos o humanos.

Continué navegando el cuadro del Aprendíz y encontré, desde mi humilde visión, lo que mejor representa la dualidad: la escuadra y el compás. La escuadra simboliza la materia, lo absoluto, la apariencia física, todo aquello gobernado por dos parámetros: TIEMPO Y ESPACIO. La escuadra forma un ángulo de 90º, recto, nos lleva a pensar en rigidez, rectitud, por ello se ubica en la parte inferior del ara, con su vértice hacia abajo y los extremos hacia arriba. Observemos queridos hermanos aprendices, que la escuadra nos indica que nuestro camino debe ir hacia el compás, desde lo rígido a lo abstracto, desde la materia a lo espiritual, desde la oscuridad hacia la luz del conocimiento, desde Occidente hacia Oriente.

El compás, por el contrario, se abre representando un ángulo entre dos líneas que mientras más se separan más se alejan, descubramos entonces, queridos hermanos, en esta simple geometría, la dualidad del ser humano: su cuerpo y su espíritu. El punto central del compás, donde se unen las líneas, Oriente, representa la luz, la verdad, la fuente de creación permanente, nos muestra lo que debería ser el objetivo en nuestras vidas.

Los opuestos al punto central del compás, Occidente, representan la oscuridad, la materia o falsedad. Sepamos entonces, queridos hermanos, que como aprendices debemos caminar de Occidente a Oriente, desde los extremos abiertos hacia la unión del compás de nuestras vidas, si queremos restaurar nuestra naturaleza dañada, con el sólo objetivo de alcanzar la luz del conocimiento, en comunión con el GADU, dejando de lado la ignorancia con la que nos ha provisto el mundo profano. 

Como último ejemplo y para no ser demasiado extenso, quiero contarles que el cuadro de aprendiz masón, me recordó nuestros viajes de iniciación. En perfecta armonía coexisten las dos líneas paralelas imaginarias, fuimos guiados de Occidente a Oriente y vice versa, por el hermano experto; sin saberlo recorríamos la dualidad de la que hoy les hablo, fuimos transportados de la oscuridad a la luz, de la vulgaridad a la conciencia, de lo profano a la iluminación. En conclusión, sólo cuando logremos entender y aprender por medio del discernimiento, a unificar nuestros dos aspectos, el de nuestra visión o comprensión del mundo externo, con el de nuestra conciencia interna, entonces, y solo entonces, habremos desterrado para siempre la ilusión de dualidad que nos gobierna inconscientemente.

Para despedirme quiero dejarles un par de frases para que reflexionen, pienso quizás, que bien pueden terminar de explicar la dualidad:

Los ojos…. ventanas del alma

Cuando el alumno esta preparado, aparece el maestro

Imagen: https://luna13galeria.com/es/venta/335-dualidad-1.html

sábado, 1 de diciembre de 2018

INTERPRETACIÓN Y SIGNIFICADO DE LA COLUMNA “B”.


Existen poderosas fuerzas que mantiene al universo en constante movimiento armónico, lo mismo ocurre con la naturaleza, conservándola siempre inalterable y en permanente evolución, hecho este que también provoca que las obras de la naturaleza sean armónicas e imperecederas, y es precisamente por esta razón que la Masonería a nombrado a estas fuerzas como BASES, bases cuyas poderosas y elevadas columnas forman el mas firme apoyo a las doctrinas que esta propaga. 

Dentro de nuestras logias contamos con esas dos grandes columnas, a las que nombramos columnas del NORTE y del SUR, las cuales tienen en el centro de su fuste las letras B, la del norte, y J la del sur, las cuales, a su vez, dan cabida a muchas otras columnas, las que personifican a todos los miembros de las logias, por lo cual, cada una de ella constituyen una infinidad de pequeños apoyos sobre los cuales descansan los preceptos, los principios y las máximas que dentro y fuera de los talleres se propagan filosófica y simbólicamente por todo el mundo. 

Ya en los talleres, a tres pasos de distancia, se encuentran las dos grandes columnas bronceadas, una de ellas obscura, con la letra B al centro de su fuste mirando hacia el oriente, y la otra, totalmente brillante, con la letra J también al centro de su fuste y con la misma orientación. La columna B representa, en el grado de aprendiz, a la fuerza, a la materia, al principio, al reposo, a la madre, al negativo, al receptor, a lo concreto, a la virtud, etc.. Se sabe que la columna B se encontraba colocada al norte del templo simbólico para recordar, a los hijos de Israel, yentes y vinientes la gran columna de humo (de allí que esta columna sea obscura), que oscureció el camino al Faraón y a sus ejércitos en ocasión de la persecución por haber huido de la esclavitud de Egipto.

Sin embargo, la acepción original y su significado simbólico, vienen de muchos años antes, cuando la referida columna materializada a la estrella polar del norte, a la que también se la denominaba estrella de Horus, TAT o TA-AT, voces que en sánscrito significan “en fortaleza”, de ahí su simbolización de la fuerza. Existe también otra interpretación exotérica, referida al gigante Atlas, quien sostiene el globo terráqueo sobre sus hombros, y es por esto que observamos en la parte superior del capitel de la columna B, a la esfera terrestre, adornada por granadas y lirios, cubiertos por una red.

Las granadas simbolizan a todos los cuerpos organizados que la masonería ha fundado en todo el mundo, los granos en su interior representan a los masones en conjunto, es decir, al hombre asociado, lo que nos demuestra el valor individual, cuando en forma colectiva constituyen a la fuerza física, a la moral y a lo intelectualidad humanas.

Los lirios son representativos de la inspiración humana, de las virtudes del hombre, del valor que se le atribuye a la ética en los actos sociales, talento este que fue cultivado conforme a las enseñanzas masónicas en todos los ordenes.

La red es una manifestación filosófica de los lazos espirituales que unen a la humanidad, que a su vez la pone en contacto con el mundo misterioso y desconocido, lo que la acerca a la divinidad, simboliza también las cadenas de unión y confraternidad universal que existe entre todos los masones. Representa también a la ética social, practica esta que nos llevará a poseer los principios fundamentales de virtud, honor y deber. 

Por otro lado, debemos conocer en profundidad las enseñanzas filosóficas y las lecciones simbólicas que contiene la gran columna del norte, por empezar, su estructura emblemática debe estar en constante observación por el ojo cuidadoso del Seg:.V:., siempre dispuesto a brindar su sabiduría, ademas, este debe estar atento (es su deber) y recorrer con su vista en dicha dirección, ya que este es el sitio en donde los A:. reciben la luz Masónica, luz tenue, gradual, a la que en un principio se somete a los neófitos, también desde allí, se marca la senda del destino de cada uno de los iniciados, para poder conducirlos, sin tropiezos, de norte a sur, en su carrera por alcanzar la instrucción y sus aspiraciones, por ello, el símbolo B, determina el eje de la linea de SHU, lo que a su vez señala los puntos de la división equinoccial, formando de esta manera, el triangulo de Horus, por esto la voz TAT es también sinónimo de tierra, y el Triangulo lo es del primer grado de la masonería, con relación a lo que es el universo dentro del sistema solar.

Con respecto al material en que estaba construida, la biblia decía que era de bronce, pero su estructura, aspecto y resistencia superan en todo a lo que hoy llamamos bronce. En la actualidad, en todas las logias, la columna B debe ser de orden Dórico, ya que este es uno de los mas antiguos de la Arquitectura universal, sus dimensiones eran de dieciocho codos de altura, mas cinco de capitel y doce de circunferencia, esta aparente deformidad, en cuanto a sus proporciones, se explica por el uso al que estaba destinada. 

La columna B, en su interior, estaba hueca, y sus paredes median 75 mm, su fuste estaba dividido en tres compartimentos, cada cual con su respectiva puerta, en el superior se guardaban los tesoros del templo, los cuales se destinaban al pago de los salarios, para pagar las obras beneficio colectivo, y en general para sostener y mantener las diversas actividades masónicas. Quedando a resguardo de miradas codiciosas e indiscretas de los enemigos ocultos.

En el compartimento del medio se guardaban las herramientas y útiles de trabajo, para tener la seguridad de que eran empleados correctamente durante el desarrollo de los trabajos materiales e intelectuales de las obras de arquitectura y de arte. Ademas, en este lugar estos utensilios eran minuciosamente examinados por los maestros con el fin de lograr la perfección de los trabajos o corregir los desperfectos sufridos por estas herramientas o útiles. 

En el compartimento mas cercano al piso se guardaba el libro de la ley, porque de esta manera se mantenía siempre al alcance para su consulta por parte de los agremiados acerca de sus derechos y deberes, derechos estos que son sagrados y deberes que son ineludibles. Entonces, esta columna no era precisamente una obra de arte, hecha con la perfección que reclama la Arquitectura Universal, sino un símbolo consagrado al trabajo, a la fuerza y a la virtud, por esto mismo, también, vemos al pie de esta, rumbo al norte, la piedra bruta, representativa del índole de los trabajos a los que se dedican los A:.M:. durante el primer grado de instrucción simbólica.

Imagen: http://masoneriamurcia.blogspot.com/2010/08/diccionario-de-terminos-masonicos.html

miércoles, 26 de septiembre de 2018

REPRESENTACIÓN INTERIOR DE EL ARA Y LAS COLUMNAS J:. Y B:. EN EL GRADO DE A:.M:.


Etimológicamente el vocablo Ara significa Altar o Piedra de los Sacrificios, corresponde a un símbolo ancestral en todas las religiones y estaba destinado al sacrificio de los animales y a las ofrendas que se llevaban a cabo durante el servicio religioso.

En nuestros Templos Masónicos, el Ara se encuentra situado en el punto medio del mismo, en el centro del taller, señalando, de esta manera, el eje del templo, representando las diferentes posibilidades de interacción, arriba - abajo, ascendente - descendente, espiritual – material, que existe entre el cielo y la tierra; cielo aquel que está representado en forma simbólica en el techo de la logia.

El Ara constituye el lugar sagrado por excelencia dentro del Templo Masónico, puesto que a su alrededor se realizan las actividades más solemnes, iniciaciones, juramentos, consagraciones, exaltaciones y otros, resultando, de esta manera imprescindible para los trabajos que se realizan en masonería, es el símbolo de lo invisible, que él expresa formal y sensiblemente, y al realizarse en torno a él todas las actividades que se realizan en el taller, todos los concurrentes de la Logia miran simultáneamente hacia él, y es precisamente la realización del Ritual Masónico que esta comunicación cielo – tierra, arriba – abajo, material – espiritual se reactiva y se hace en nosotros, poniéndonos en condiciones de recibir los efluvios desde lo alto, las inspiraciones emanadas por el G:.A:.D:.U:., emanaciones que constituyen sabiduría y conocimiento.

Sobre el Ara, sobre las columnas que simbolizan la Sabiduría, la Belleza y la Fuerza, se encuentran encendidas las luces de que arden durante los trabajos masónicos, estas representan a la ciencia, la virtud y la fraternidad, también sobre el Ara se coloca el Volumen Sagrado de la Ley, la Escuadra y el Compás, que simbolizan la unión entre la tierra y el cielo, entre el hombre imperfecto y el espíritu manifestado en la materia, por tanto configuran el eje donde se conjugas las polaridades. La disposición de la escuadra sobre el compás representa la primacía, en este grado de A:.M:., de la materia, el instinto y la ignorancia por sobre la inteligencia, el espíritu y la razón, condición esta que el A:.M:. mediante su trabajo, debe procurar revertir. 

Como ya dijimos antes, el templo es una representación en miniatura del cosmos, simbolizando tanto lo macro como lo micro, por lo cual también simboliza nuestro templo interno y por ser el Ara su centro, corresponde entonces al corazón en el ser humano, al lugar donde son recibidas la palabra y la sabiduría divina, representada esta por el libro de la ley, lugar de transformación, realización y transmutaciones que llevamos a cabo con el fin de pulir la piedra bruta, lo cual nos permitirá ascender a sucesivos estadios de conocimiento según el grado correspondiente de nuestra orden en donde nos encontremos.

Sabemos que la columna B:. correspondía a una de las columnas ubicadas en el Templo de Salomón, y que en nuestras logias se representa con la columna de Occidente que se encuentra del lado de los A:.M:., acerca de la palabra Boaz (palabra correspondiente a nuestro grado de A:.M:., resulta una palabra hebrea compuesta de una proposición Bo (En el), y el sustantivo Oz, que significa fuerza, pero también en hebreo, denota poder, fortaleza o virtud. Significando entonces Boaz, “en el la fuerza (o la virtud)”, dentro de este significado encontramos un sentido oculto de gran valía, para entenderlo, debemos remitirnos al libro de San Juan, donde se abre el libro de la ley al comenzar los talleres, este libro (San Juan 1.1) comienza diciendo “En el principio era la palabra”, principio y palabra, en el idioma griego original se corresponden respectivamente a Arché y Logos, que, generalizando, representan Arché al sustrato base y Logos a la voluntad, cuya propiedad fundamental es la fuerza o la acción, correspondiendo entonces al palabra de aprendiz masón con el inicio del Evangelio según San Juan. Dijimos también que Oz denotaba virtud, por tanto corresponde decir que fuerza y virtud resultan inesindibles y se identifican con el Principio, que juntos dinamizan hacia la luz de la verdad, resultando también que El, es cada uno de nosotros, estructuradores, desbastadores y constructores de nuestra propia piedra.

La otra columna J:. (iajin o iakin), resulta una conjugación de la raíz hebrea que corresponde a “estabilizará”, por lo tanto, las columnas J:. y B:., en nuestra interpretación Masónica, significan “Iujan Be’Oz” (haya estabilidad en el poder, o en la virtud), aplicándose perfectamente con nuestro sistema masónico de perfeccionamiento moral.

Temet Gnosce, remata el Oráculo de Delfos, porque encontraremos en nuestro interior el poder, en El están latentes la posibilidad de realización personal, y una vez descubierto esto, la fuerza y la esencia del universo nos serán dados por añadidura, debido esto a que todos somos una manifestación del cosmos

Por lo tanto, el A:.M:., parado entre columnas y marchando hacia el Ara simboliza al hombre que nace, relacionado esto con el tiempo que duran los trabajos, desde el mediodía, cuando ve la luz, hasta medianoche, cuando muere, cuando la luz se apaga, porque se es Masón desde el día en que se ve la luz, cuando se nace y se comienza a desbastar la piedra bruta a una edad simbólica de tres años debido a que fue iniciado en los misterios de los números uno, dos y tres; hasta el día en se apaga, en que se muere.

Imagen: http://dialogo-entre-masones.blogspot.com/2016/01/masones-el-porque-de-la-biblia-en-el-ara.html

miércoles, 19 de septiembre de 2018

ESCUADRA Y COMPÁS, SÍMBOLOS PEDAGÓGICOS DENTRO DE LA MASONERÍA



Como Símbolo Masónico, la escuadra es tan antigua como la misma Masonería, su uso se remonta hasta el medioevo, puesto que desde entonces fue adoptada por los HH:. Albañiles, organizados en Potencia Especulativa en aquella época., en el sentido Simbólico y Filosófico, dentro del ámbito de la propia Masonería, contiene muy elevadas enseñanzas morales, por lo cual se la considera  como uno de los instrumentos alegóricos indispensables para propagar gráficamente los conocimientos Masónicos que se imparten en todas las Logias, trabajos estos que deben desarrollarse bajo la más estricta discreción.
Etimológicamente escuadra es una palabra proveniente del latín EX'QUADRARE, termino este que se refiere a la mitad de un cuadro cuya raíz es, también en latín "QUADRUS", y significa Cuadrado Perfecto, morfológicamente, la escuadra es un artefacto compuesto por dos líneas que se intersectan conformando un ángulo recto de imprescindible necesidad en todo lo concerniente al arte de la construcción. Operativamente sirve para comparar, a través de ella, y ver si los ángulos y las rectas están bien realizados. La escuadra se obtiene de la unión del nivel (que representa la igualdad) y la plomada (representando la rectitud) y constituye una herramienta perfecta, por lo cual la masonería especulativa la utiliza principalmente con el simbolismo de recordarnos la rectitud, la equidad, la justicia y la virtud.
El ángulo recto contenido en la escuadra es el emblema de la fijeza, estabilidad y aparente inflexibilidad de las leyes físicas que gobiernan el de la materia. Los dos lados que se unen para definirlo se encuentran a distancia angular de 90 grados, medida esta que corresponde a la cuarta parte de la circunferencia y al ángulo del cuadrado. La escuadra simboliza así una esclavitud aparente de la cual debe libertarse rectificando y dirigiéndose hacia el centro todos sus esfuerzos. Por otra parte, el ángulo recto representa el símbolo de la lucha, de los contrastes y de las oposiciones que reinan en el mundo sensible, de todas esas desarmonías exteriores, que deben enfrentarse y resolverse en la armonía que viene del reconocimiento de la unidad interior.
En todas las más antiguas culturas del hombre, el circulo, desde siempre ha representado el concepto del Universo, de lo que está contenido o reservado, entonces (y ahora), cuando el hombre quiso representar el cosmos, trazó un círculo con un compás, surge así su perfecta curva de 360°. Todo lo que viene de la naturaleza, de la creación divina, del universo, queda entonces representado por el circulo. Por todo esto y por este mismo motivo, es que a través de los tiempos, muchas ceremonias iniciáticas se desarrollan dentro de un círculo, y en el alquimismo, era uno de los cuatro signos fundamentales, signo este que estaba relacionado con la unidad.
En las Logias, el Compás se muestra generalmente en dos posiciones, abierto a 90° indica el ángulo que no se puede superar, el límite de lo manifiesto, el equilibrio entre sus dos brazos; la otra posición con sus brazos abiertos a 45° sugiere equilibrio entre fuerzas antitéticas, situadas de manera dinámica y constructiva.
El compás con sus brazos abiertos simboliza al trabajo material e intelectual del hombre, y en general a todo aquello que significa movimiento progresista, tareas cotidianas, o exposición a las ideas que tienden a instruir a la humanidad a alejarla de la ignorancia; también indica el período en que se desarrollan todos los fenómenos naturales, al igual que representa a la evolución que estos producen, a esa infinidad, a esa conjunción de fuerzas que dan forma, crean y transforman a todos los seres y las cosas, por lo cual, el mundo de la creación está constituido por una suma de agentes, cuya evolución corresponde a la continuidad de causas y efectos, porque su Origen se atribuye directamente al ser supremo.
El Compás representa a un mismo tiempo a la Geometría y la Astronomía, mide las angulaciones de la tierra y del cielo y permite insertarse en los secretos de ambos mundos. Por esto mismo, originariamente, Saturno era una divinidad agraria y su relación con el Compás estuvo dada por la necesidad de roturar y medir las tierras. En manos de Urania significa el escrutar el Cosmos desvelando su influencia en las acciones de los hombres.
El Compás simboliza la inteligencia creadora que debe dominar al mundo objetivo por medio de la comprensión de una realidad superior. La punta que hace centro, representa, al hermano, y el círculo que encierra la otra, representa el campo de acción, en que éste hermano irradiará la Luz, los principios morales, intelectuales y masónicos. El ternario superior que debe dominar sobre el cuaternario inferior, o sea el dominio del Cielo sobre la Tierra.
El Simbolismo moral que tiene el compás en las enseñanzas correspondientes al primer grado de la masonería, consiste en que cada una de sus medidas, determinan los pasos  marcamos por la senda del deber, por lo que hay que darlos con firmeza y precisión, con el fin de rechazar y eliminar las costumbres tendenciosas, los actos denigrantes, los malos hábitos, las pasiones vulgares y todos aquellos vicios que se adquieren bajo la influencia de la debilidad de carácter o de voluntad. Aquí radica la razón por la que el compás se ubica sobre la escuadra y la biblia, con sus dos ramas abiertas, mientras se llevan a cabo los trabajos regulares del taller, en cualquiera de sus Cámaras.
Por otro lado, el compás con sus brazos cerrados representa al descanso, al reposo, a la tranquilidad, por esto, cuando el taller finaliza sus trabajos, este deberá permanecer con sus brazos cerrados, junto a la biblia cerrada y la escuadra sobre el Ara que se eleva física y simbólicamente sobre la concepción dualista de la vida. El Ara está por encima de lo bueno y lo malo que es propio del diario vivir, y su ubicación nos simboliza la necesaria elevación que tenemos que dar a nuestros pensamientos a nuestras acciones, con el fin de poder percibir lo que se esconde tras la apariencia contradictoria de los pares de opuestos.
El Altar, el Ara, que nos liga con el Principio Creador, tiene representadas la sabiduría del G.·.A.·.D.·.U.·., el espíritu y la materia, que, iluminados por las tres luces, conforman la síntesis de la perfección que anhelamos alcanzar, guiados por la fortaleza de las columnas en las cuales la logia se sostiene, el venerable y los dos vigilantes y las luces de la sabiduría y pensamiento que dirige, la fuerza y moral que ejecuta, y la belleza y armonía entre pensamiento y acción.

Imagen: https://blogrosavientos.wordpress.com/2009/10/18/el-significado-de-los-simbolos-masonicos/

miércoles, 5 de septiembre de 2018

LA BASE, COMIENZO DE LA CONSTRUCCIÓN.


El piso es la base de la logia y está constituido por mosaicos blancos y negros en forma de damero. La alternancia permanente en su disposición simboliza, entre otras cosas a la dualidad.

Sin entrar en etimologías y quedándonos simplemente con la definición de La Real Academia Española, podemos citar su definición, en la cual expresa a la “dualidad” como: “Existencia de dos caracteres o fenómenos distintos en una misma persona o en un mismo estado de cosas.”

Pensar en la dualidad es inevitablemente, atravesar por nuestras imposiciones sociales, y asociarlo a la separación, a los opuestos. Dios y el Diablo. Dr. Jekyll y Mr. Hyde. El Yin y el Yang. Comunismo y capitalismo, los lados de “la grieta” e incluso la esquizofrenia y miles de etcéteras más. Pero me gustaría detenerme en este punto y realizar un análisis alternativo y algo heterodoxo para pensar a la dualidad no como oposición, sino simplemente como una diferenciación, en la cual, los elementos no tienen por qué estar necesariamente limitados a estar ubicados en las antípodas. La dualidad limitada a la oposición es un claro reflejo del pensamiento cotidiano de nuestra era, en el cual producto del constante incentivo hacia la economización de esfuerzos, vemos reducido también el planteamiento de un mayor número de posibilidades. 

Cuando en una composición hay dos elementos y se ubican enfrentados, es porque existe una fuerte repulsión entre ellos. En el arte podemos pensar en el cuadro de las lanzas de Velázquez, en ciencia en el principio de exclusión electrónica de Pauli y en diario, dos hinchadas en un partido de futbol. Los elementos contrapuestos normalmente no quieren ser uno, intentan acomodarse lo mejor posible, disminuyendo su energía, su potencialidad de acción. La acción y, sobre todo, la posición de los elementos en un sistema nos remite indefectiblemente a los conceptos de orden y caos (los cuales tampoco son necesariamente opuestos). Desde la física se explica al caos como un sistema con una alta entropía, siendo esta, una medida del desorden. A medida que pasa el tiempo, la entropía en el universo siempre aumenta, es más, la entropía es la única medida física que nos asegura que vamos hacia el futuro y no hacia el pasado. Por otro lado, el orden es la disminución de la entropía y sólo se consigue realizando un trabajo, invirtiendo energía en una acción. Así las cosas, una de las características principales de la vida es su capacidad para revertir la entropía en un sistema. En lo inanimado, una taza se cae y se rompe en varios pedazos, pero nunca varios pedazos saltan sobre la mesa y forman una taza. En la vida, las moléculas dispersadas en la faz de la tierra se organizan y pasan a formar parte de músculos, órganos y demás. Analizándolo de este modo, orden y caos son, simplemente, dos estadios de un mismo proceso.

Blanco y negro no son dos colores. El blanco podría considerarse un color producto del resultado de la suma de todos los colores del espectro visible para el ojo humano. El caso de lo que vemos como negro, es algo diferente, ya que es la ausencia de todos los colores, que, como humanos, podemos percibir. De este modo, la afirmación de que blanco y negro son “el todo y la nada” es válida, sólo en el pequeño intervalo de radiación electromagnética que podemos procesar en nuestro sistema perceptivo ojo-cerebro. Sería, a mi entender, demasiado antropocéntrico y reduccionista darle la categoría de opuestos. Y profundizando en la temática, se puede decir que los colores que vemos en lo objetos son productos de lo que ellos hacen con la luz que reciben de una fuente externa, así, un objeto negro es el que logra absorber toda la luz y uno blanco quien la rechaza completamente, razón suficiente para, por lo menos, reconsiderar nuestros presupuestos tradicionales del bien y en el mal.

Dualidad es el número 2. Es la reducción al mínimo posible de la sensación consciente de existir y a la vez, de estar seguro de que hay algo más. Es lo primero que notamos luego de nuestra propia existencia. Lo próximo inmediato. El dos. Lo que sigue. Es el comienzo de nuestra diferenciación desde que fuimos una célula inconsciente.
El piso es uno, está compuesto sólo por una forma geométrica que se repite, tiene una sola alineación, y como si fuera poco, tiene la misma altura en toda su extensión. Incluso, a simple vista, el mismo pulido superficial. Con tantas características que lo unifican, por que centrarse, para su descripción, sólo en aquella que lo hace diferente en sólo un aspecto: su color.

El piso de la Logia nos invita a construir desde la base, manifestando que la construcción se va a lograr por más que algunas de las características de los componentes no sean exactamente iguales. Tal como la construcción de Egipto con la unión de los pueblos del alto y del bajo, simbolizados a través de cada una de sus flores representativas: el loto y el papiro, respectivamente, siendo más complementarias que opuestas. Construir sobre todas las diferencias y tal como en la Logia, desandar el camino y expresarse sobre (y por sobre) todo. 

En definitiva, la reminiscencia lúdica del piso a través de los escaques nos invita a no olvidarnos de la estrategia en nuestra construcción permanente.

MI INICIACIÓN. UNA EXPLICACIÓN “BOTTOM UP”, DESDE LA BIOLOGÍA Y CARGADA DE SIMBOLISMOS.




En ciencia, un sistema bottom-up (de abajo hacia arriba) es en donde las partes individuales se diseñan con detalle y luego se enlazan para formar componentes más grandes, que a su vez se siguen enlazando hasta que se forma un sistema completo. Es la construcción de grandes estructuras a partir de sus componentes atómicos y moleculares. 

La mañana siguiente a mi iniciación me desperté pensando en dos conceptos. Se que los soñé, pero no recuerdo claramente como fue, razón por la cual hago una libre interpretación de este hecho y se los trasmito a ustedes. El primero de los conceptos es el que acabo de leer. Todo lo que sigue a continuación, es el desarrollo del otro, que en definitiva, no es más que la descripción biológica de la fecundación… que con un poco de imaginación, se puede descontextualizar para transmitir lo que sentí en la noche de la iniciación, espero no sólo lograr esta transferencia, sino también, estar en lo correcto en cuanto a la analogía. Queridos Hermano, usen la imaginación:

El proceso de fecundación se inicia con el contacto entre los gametos. Dicho encuentro ocurre en las trompas de Falopio del aparato genital femenino.

Primero, el espermatozoide penetra la corona radiante del ovocito, hasta entrar en contacto con la zona pelúcida. Esto da origen a la reacción acrosómica en la cabeza del espermatozoide, que le permite entrar a la zona pelúcida. Tanto la cola del espermatozoide como las enzimas de la mucosa tubárica contribuyen con la hialuronidasa acrosómica para abrirle el paso al espermatozoide por la zona pelúcida. Además de la hialuronidasa, otras enzimas del acrosoma pueden contribuir a la penetración de la zona pelúcida. Siempre se necesitan más de un espermatozoide para lograr fecundar al ovocito. 

La red de la zona granulosa no es fácil de atravesar para un espermatozoide. Los espermatozoides tienen haluiorinasa para facilitar el paso hasta llegar a la zona pelúcida. Algunos espermatozoides van soltando la cápsula de la vesícula acrosómica para dejar un camino. Es imprescindible poseer el acrosoma intacto para formar el ovocito, pues sin acrosoma, el espermatozoide no podrá atravesar la membrana del óvulo. Por lo tanto, se necesitan espermatozoides que liberen sus enzimas antes de llegar al ovocito para que estas degraden la zona granulosa y así algún espermatozoide consiga llegar a la zona pelúcida con su acrosoma intacto y pueda entonces fecundar al ovocito.


Cuando el espermatozoide se encuentra con la zona pelúcida, se une a ella. Se produce entonces la reacción acrosómica. La membrana celular del espermatozoide se fusiona con la membrana exterior del acrosoma y libera su contenido. Las enzimas liberadas van disolviendo la zona pelúcida y permitiendo el paso del espermatozoide empujado por el flagelo a una velocidad de una micra por minuto. Como la zona pelúcida tiene entre 13 y 21 μm, atravesar la zona, toma entre 10 y 30 minutos.


La unión a la zona pelúcida es un paso decisivo de la fecundación. Cuando la reacción ha terminado, el espermatozoide está recubierto por la membrana interna del acrosoma. Este cambio es esencial para el contacto posterior con el ovocito. A continuación, se funden las membranas y entran en contacto los citoplasmas. El contenido del espermatozoide entra dentro del citoplasma del ovocito. Sin una correcta reacción acrosómica, la zona post-acrosómica no entra en contacto de forma adecuada con el ovocito.

Después de haber ocurrido la fecundación, el cigoto (previamente llamado óvulo antes de que el espermatozoide hiciera su ingreso) comienza a experimentar una serie de sucesos tales como la segmentación, que son las divisiones celulares…

La mencionada división celular, (que en definitiva es una multiplicación…) es una parte muy importante del ciclo celular en la que una célula inicial se divide para formar otras células. Debido a la división celular se produce el crecimiento de los seres vivos. En los organismos pluricelulares este crecimiento se produce gracias al desarrollo de tejidos, (entendiendo por tejido a los materiales constituidos por un conjunto complejo y organizado de células, de uno o de varios tipos, distribuidas regularmente con un comportamiento fisiológico coordinado y un origen embrionario común).

El óvulo fecundado constituye una nueva célula, que empieza a descender por la trompa de Falopio hacia el útero. En este viaje, el embrión seguirá creciendo para permitir la formación del blastocisto, estructura con gran cantidad de células que empiezan a diferenciarse y que tiene la capacidad para implantarse en el útero y dar lugar al embarazo. Punta pie inicial, para la creación de un nuevo ser.

Queridos Hermanos, nada más difícil para mí, que transmitir un sentimiento, y nada más útil, en estos casos, que usar una analogía o una metáfora para realizarlo… Espero haberlo logrado.