Mostrando entradas con la etiqueta LITERATURA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta LITERATURA. Mostrar todas las entradas

miércoles, 9 de noviembre de 2016

RECORDAMOS AL H.'. JOSÉ HERNÁNDEZ EN EL DÍA DE LA TRADICIÓN

José Hernández nació el 10 de noviembre de 1834 en una chacra señorial llamada "los caseríos de Perdriel", actual partido de San Martín, en la provincia de Buenos Aires.
El dueño, tío de la madre de Hernández, fue un prestigioso estanciero de holgada fortuna, probado militar, miembro del Primer Triunvirato, diputado en el Congreso de Tucumán y Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Se trata de Don Juan Martín Mariano de Pueyrredón y O'Doggan (1776-1850), quien ingresara a la Masonería iniciado en la Logia Lautaro de Buenos Aires. 

La misma de la que formaron parte -entre otros destacados hombres de la Independencia- José de San Martín, Carlos María de Alvear, José Matías Zapiola, Bernardo de Monteagudo, Antonio Álvarez Jonte, Nicolás Rodríguez Peña y Julián Álvarez.


Distinción poco común 

Ya en Buenos Aires, el 30 de diciembre de 1879, se incorpora a la Logia Obediencia a la Ley Nº 13, a la que perteneció hasta su deceso acaecido el 21 de octubre de 1886. 

Poco antes de su fallecimiento fue designado Miembro Libre de la Masonería Argentina, una distinción que pocos alcanzan, pues exige haber cumplido un cuarto de siglo de pertenencia interrumpida en la Orden. 

También desarrolló José Hernández una prolífica labor en lo que se conoce como "el filosofismo", que es una verdadera "universidad masónica" a la que sólo se puede ingresar tras haber sido exaltado al grado de Maestro Masón y por especial invitación que suelen recibir los hermanos más esclarecidos con destacadas capacidades espirituales o intelectuales o ambas; estando -al momento de su muerte- en posesión del grado 32º. Cada grado implica un proceso de trabajos en logia, estudios específicos y atravesar un ritual particular iniciático que habilita para empezar la búsqueda del grado siguiente hasta poseer el Grado 33. 

En la Orden Masónica de la República Argentina, Hernández ocupó el cargo de segundo vicepresidente, que masónicamente se denomina "Gran Primer Vigilante", durante los años 1880/81. 

Los investigadores hemos hallado muchos e inequívocos rastros de la simbología masónica en los versos de su Martín Fierro. Aunque, tal vez, la más evidente esté en esas estrofas que afirman: 

Los hermanos sean unidos / esa es la ley primera/ tengan unión verdadera / en cualquier tiempo que sea / pues si entre ellos pelean / los devoran los de afuera.

Para el autor del Martín Fierro la Masonería, entonces, no implicaba algo ajeno, sino -por el contrario- parte de la vida familiar cotidiana. Su hermano Rafael Hernández también se integró a la hermandad masónica, formando parte desde el 4 de agosto de 1879 de la Logia Caridad N° 22 y, posteriormente, de la Logia La Plata N° 80, que se reunía en la ciudad bonaerense de ese nombre.

José Hernández, el 3 de marzo de 1865, fue iniciado en la Logia Asilo del Litoral Nº 18 (fundada en 1860) cuyo templo estaba situado en la ciudad de Paraná (Entre Ríos). En ese mismo taller, al año siguiente, ocupó su primer cargo como secretario. El más adecuado para un hermano diestro en el ejercicio de la pluma. 
Pasó, luego, a trabajar José Hernández en la Logia Constante Unión Nº 23 de la ciudad de Corrientes, que es una de las más antiguas. Fundada el 12 de agosto de 1834, entre otros, por el coronel Genaro Berón de Astrada, quien sería gobernador de la provincia. Desde 1868 a 1869 ocupó la presidencia de la logia, con lo que obtiene la designación de "venerable maestro." (Se trata de un verdadero primus inter pares.)

© LA GACETA

Antonio Las Heras - Doctor en Psicología social. Presidente de la Academia Argentina de Masonería.
Nota:* Hoy funciona allí el Museo Histórico José Hernández Chacra Pueyrredón.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

MASONES CÉLEBRES: LITERATURA Y ESOTERISMO

Leopoldo Lugones


Admitido como uno de los grandes poetas del mundo hispano parlante, elogiado por Jorge Luis Borges y llamado por Rubén Darío "la nota más vibrante de la poesía argentina", Leopoldo Lugones es una figura de la literatura argentina sobre quien mucho se ha dicho y polemizado. Empero, hay un Lugones secreto y desconocido que es al que aquí queremos referirnos.

Pocos conocen que el autor de La Guerra Gaucha mostró gran interés por el espiritismo, el esoterismo, la radiestesia, la quirología, la homeopatía, y la incipiente parapsicología, también conocida entonces como metapsíquica. Fruto de ello fue su libro Las Fuerzas Extrañas (1906), conjunto de escritos entre el cuento y el ensayo donde se centra en lo fantástico, lo oculto, lo misterioso.

Fue seguidor de la Teosofía creada por Elena Petrovna Blavatsky, que llevó desde la India hasta Londres a Jiddú Krishnamurti, atribuyéndole dotes de mesías. Al respecto, Ricardo Piglia afirma que el espiritismo fue la única visión del mundo a la que Lugones fue siempre fiel. 

El mundo de lo iniciático; esto es de la tradición hermética que aspira a que el hombre obtenga los beneficios perdidos tras la Caída pero que le fueron comunes en los tiempos primordiales, fue otro de sus temas de interés *. 

"Leopoldo Lugones tuvo intensa actividad masónica. Fue iniciado en la Masonería Argentina el 13 de noviembre de 1899 en la Logia Libertad Rivadavia N° 51. 

Obtuvo el grado de maestro el 10 de abril de 1900. El 1 de octubre de 1902 se incorporó a la Logia Confraternidad Argentina N° 2.

De 1905 a 1906 fue Gran Primer Vigilante; esto es, vicepresidente segundo de la Orden. De 1906 a 1907 fue Pro Gran Maestre. A partir del 8 de marzo de 1906 formó parte – en calidad de miembro activo – del Supremo Consejo del Grado 33 para la República Argentina. Tras el derrocamiento de Hipólito Irigoyen (lo que fue apoyado por Lugones) quien también era Hermano Masón, el escritor se alejó de la Orden. 
El 18 de febrero de 1938 se quita la vida en un recreo del Delta de Tigre, llamado El Tropezón, al ingerir una mezcla fatal de whisky y cianuro. La frustración política, como causa de su decisión de suicidio, ha sido siempre la versión más difundida. Empero, publicaciones recientes en bibliografía argentina, han echado otra luz. Lugones estuvo muy enamorado de una muchacha que conoció en una de sus conferencias en la Facultad de Filosofía y Letras. Mantuvo con ella una relación sentimental y apasionada. Descubierto y presionado por su hijo, debió abandonarla. Esto lo habría precipitado en un declive depresivo que acabaría así con su vida.

Sus descendientes no han escapado a este sino trágico. Su hijo Leopoldo Lugones (h), comúnmente llamado Polo, se suicidó en 1971. Su nieta, Susana Piri Lugones, fue detenida y desaparecida en diciembre de 1978 por la dictadura cívica-militar desde 1976 hasta 1983. Tuvo otra nieta, Carmen, a quien llamaba Babú. Uno de los hijos de Pirí, Alejandro, se suicidó, al igual que su bisabuelo, en Tigre. Esto conforma un destino familiar trágico, curiosamente muy parecido al de la estirpe de Horacio Quiroga, amigo y admirador de Leopoldo Lugones.

Durante décadas su féretro permaneció en una tumba del cementerio de la recoleta sin placa ni identificación alguna, tal como él lo había solicitado. Recién en 1994, por iniciativa del entonces Secretario de Cultura de la Nación el poeta José María Castiñeira de Dios en conjunto con la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) el catafalco fue retirado del anónimo reposo y llevado a Villa de María de Río Seco su ciudad natal en Córdoba.


FUENTES:

http://rey-salomon.blogspot.com.ar/2009/02/leopoldo-lugones-secreto-y-desconocido.html
*Por Antonio Las Heras - Para LA GACETA - Buenos Aires - nota/343597
wikipedia.org

martes, 27 de septiembre de 2016

MASONES CÉLEBRES: Literatura y Revolución

José Martí 


Nació en La Habana el 28 de enero de 1853. Fue periodista, ensayista, poeta, diplomático, catedrático de lengua inglesa, literatura francesa, italiana, alemana e Historia de la Filosofía, crítico de arte y literatura y traductor. Escribió para los niños y organizó un partido político y un ejército, participó en la Guerra de los Diez Años, fue encarcelado, obligado a realizar trabajos forzados y posteriormente desterrado. Publicó su denuncia en El presidio político en Cuba. 

Martí describió las aberraciones de la esclavitud y denunció el colonialismo español. Fundó el periódico Patria(1892) y encabezó un grupo revolucionario. 

El 11 de abril de 1895 desembarcó en Playitas, provincia de Oriente, lanzó el Manifiesto de Montecristi. 

Murió en combate frente a las tropas españolas en Dos Ríos el 19 de mayo de 1895, poco después de haber regresado a Cuba para iniciar la que llamó "la guerra necesaria". 

José Martí fue miembro de la Logia Caballeros Cruzados N° 62, del Gran Oriente Lusitano Unido, bajo el nombre simbólico Anahuac. Se relacionó además, con las Logias Libertad N°40 y Armonía N° 52.

Documentos hallados en una logia de la ciudad de Cienfuegos, confirman la afiliación masónica de José Martí, quien tuvo esa influencia de sus más cercanos maestros como José María de Mendive y ya militaba en esa organización a los 18 años.

La incorporación del Héroe Nacional de Cuba a esa cofradía quedó confirmada gracias a los hallazgos realizados por el V.·. H.·. Samuel Sánchez Gálvez, maestro masón de la R.·. L.·. Fernandina de Jagua e investigador cienfueguero, que mostró el expediente de Amelio de Luis Vela de los Reyes, donde aparecen varios pliegos firmados por Martí en una logia en España.

El primero de estos, fechado el cuatro de julio de 1871, es un diploma de maestro Masón emitido a Vela de los Reyes, donde junto a otras firmas -hoy en proceso de investigación, resalta la tan conocida de José Martí.

Además, aparece una carta dirigida a esa persona donde se le anuncia su elección para la entidad, y está acompañada del seudónimo de Anahuac, usado por el patriota cubano para timbrar algunos de sus artículos, y que incluye la rúbrica, ese trazo final tan usado en otros tiempos.

Eduardo Torres Cuevas, Doctor en Ciencias Históricas corroboró categóricamente como conclusivo el hallazgo realizado por Samuel Sánchez Gálvez, su pupilo, y alertó sobre las nuevas interrogantes abiertas ahora sobre este tema y en las cuales deben centrarse futuras indagaciones.

Presentes en las actividades en Cienfuegos de la XVI Feria Internacional del Libro, Cuba 2007, Torres Cuevas y Sánchez Gálvez confirmaron con especialistas que pertenecen a Martí la firma y el seudónimo.

Incluso el vocablo indígena de Anaguac, con que más tarde se adjudica los artículos en México, era el nombre dado por los primeros habitantes al continente, mucho antes de ser llamado América.


El hallazgo aconteció en la Logia Fernandina de Jagua, cuando el profesor Gálvez, de la Universidad Carlos Rafael Rodríguez, realizaba una búsqueda para su tesis de doctorado, relacionada con la masonería en Cienfuegos.

Cuevas declaró a la prensa que ya se tenía información sobre la relación de Martí y la masonería, ya que sus propios textos lo infieren, además de los escritos de su amigo Fermín Valdés Domínguez, mas, siempre se reclamaron pruebas documentales para confirmarlo, sin que apareciera hasta ahora el mínimo pliego.

Abundó sobre la importancia de este descubrimiento, que aporta más luz sobre el pensamiento martiano y da elementos para comprender al hombre en toda su magnitud, y propuso continuar esa pista en países como EE.UU., México, Venezuela.

Refirió que gran parte de los patriotas cubanos iniciadores de las luchas independentistas eran masones, desde Carlos Manuel de Céspedes, incluso mencionó a los hermanos Federico y Adolfo Fernández Cavada, del propio Cienfuegos, quienes aportaron mucho a la causa revolucionaria.

José Martí pasó a decorar el oriente eterno el día 19 de mayo de 1895.
Fuente: Gran Logia Cuba.org